En lo que avecina ser una temporada larga y llena de aventuras, el Wolfsburgo está listo para seguir rompiendo moldes e ilusionarse con repetir un gran año. Aunque lo cierto es que la temporada 2020-21, con Oliver Glasner en el banquillo (ahora en el Eintracht Frankfurt, sorpresivamente), no generaba muchas expectativas tras un irregular inicio. El equipo de la Volkswagen fue apeado en los play-offs de la Europa League por el AEK Atenas (2-1) y en la Bundesliga, empezaron cosechando una serie de empates muy desalentadores.

Sin embargo, una vez conseguido su primer triunfo liguero -al ecuador de la primera vuelta- el Wolfsburgo comenzó a carburar, manteniéndose invicto algunas fechas y empezando a escalar posiciones. Las vacaciones de invierno terminaron por impulsar a los 'Lobos', ya que se instalaron en el podio de la competición liguera y, a pesar de algunas debacles finales, no se movieron de allí. Todo ese buen hacer, unido a la irregularidad de sus rivales directos, tuvo su premio al final con la clasificación a la Champions League un lustro después, completando así una exitosa e histórica campaña. Read more of this post